El crecimiento social desarrolla dinámicas de consumo que alteran y dañan el medio ambiente, como consecuencia, afectan la posibilidad de lograr un progreso sostenible.
La mercadotecnia verde surge durante la década de 1990 como respuesta a la preocupación de la población en el ámbito mundial sobre el problema del deterioro ecológico. Es definida por muchos como el desarrollo, y promoción, de productos y empaques que contienen componentes biodegradables que protegen el medio ambiente; pero esta nueva tendencia va mucho más allá. Promueve la modificación del ciclo de producción para involucrar la responsabilidad ecológica en cada parte del proceso.
Esta forma de mercadotecnia busca equilibrar los intereses de las empresas y sus consumidores con el beneficio ecológico y el desarrollo sustentable. Aunque, de inicio, representa una fuerte inversión para las compañías, económicamente, la rentabilidad a largo plazo y la restauración de los ecosistemas dañados lo vale.
|